En este sitio se puede encontrar información sobre las centrales hidroeléctricas, sus características, beneficios y desventajas relacionadas con su construcción y uso. El uso de la energía hidroeléctrica para generar electricidad, así como las primeras centrales hidroeléctricas datan de finales del siglo XIX. Hoy día, cerca de una quinta parte de la electricidad a nivel mundial se genera por medio del uso de energía hidráulica, siendo algunos de sus mayores productores China, Canadá y Estados Unidos.

Las centrales hidroeléctricas son una de las fuentes más comunes de energía eléctrica, debido principalmente a que se trata de una forma muy económica para generar energía eléctrica al aprovechar enormemente el movimiento natural del agua; de ahí que se dé preferencia a ciertos tipos de zonas para sus instalaciones de manera que se pueda asegurar su perpetuidad y baja inversión. También, debido a que la fuente es renovable y no genera contaminación o desechos que requieran un manejo especial, resulta una opción muy atractiva en cuanto a los costes: una vez que la maquinaria está lista, se puede controlar la presión y cantidad de agua dependiendo de la demanda en la producción de la energía eléctrica.

Las centrales hidroeléctricas constan generalmente de tres partes básicas: i. La central eléctrica, donde la electricidad es generada; ii. La presa con compuerta que permita controlar la cantidad de agua que pasa por ella; y iii. El depósito en el que se almacena el agua. El agua que fluye por la compuerta, cuya presión puede ser manipulada con la compuerta, mueve la turbina de la central para generar la electricidad.